«Si quito el pecho, dormirá del tirón.»

Hay una escena que se repite mucho.

Son las 3:17 de la madrugada.
Tu bebé se despierta.
Vuelve a buscar el pecho.

Y en tu cabeza aparece la frase:

“Si le quito el pecho, seguro que empezará a dormir mejor.”

No lo piensas desde el rechazo.
Lo piensas desde el agotamiento.
Desde esa mezcla de cansancio y culpa que se instala cuando llevas meses durmiendo a trozos.

Y entonces empiezas a dudar.

¿Será dependencia?
¿Será costumbre?
¿Lo estaré manteniendo yo?

Lo que casi nadie te dice

El pecho puede ser una asociación de sueño.
Sí.

Pero no siempre es el único motivo del despertar constante de tu bebé cada noche.

A veces es simplemente el recurso que tu bebé utiliza para volver a enlazar un ciclo de sueño.

Quitar el pecho no elimina necesariamente el despertar.
Solo elimina la herramienta que estaba usando para gestionarlo.

Y ahí es donde muchas madres se descolocan.

Porque retiran el pecho esperando noches completas…
y lo que aparece es llanto, más despertares o una sensación de “esto no era lo que me habían prometido o yo esperaba”.

No porque lo hayas hecho mal.
Sino porque estabas intentando resolver el síntoma sin tener claro qué lo estaba generando.

El error invisible

Creer que el pecho causa el problema y hay que eliminarlo por completo.

Cuando en muchos casos el pecho es la respuesta a algo más profundo:

– inmadurez neurológica
– necesidad de regulación
– sobrecansancio
– cambios evolutivos
– ansiedad por separación

La parte incómoda (pero liberadora)

Hay bebés que seguirán despertándose aunque no tomen pecho.
Porque los despertares forman parte del desarrollo.

A veces sí será momento de retirar el pecho en algunos momentos.
Otras veces no.

Pero la clave no es “quitar para que duerma”.

Es saber qué está sosteniendo esos despertares.

Si has estado pensando que el pecho es el enemigo del descanso,
quizá no necesitas retirarlo con urgencia.

Quizá primero necesitas claridad.

Y cuando la claridad llega,
la culpa baja.
Y las decisiones dejan de sentirse desesperadas.

Por ello he creado un recurso que te ayudará a ganar claridad sobre qué está causando los despertares nocturnos de tu bebé, para que entiendas desde la raíz qué debes observar -y cambiar- para mejorar vuestras noches: El mapa de los despertares nocturnos.

 

Puedes registrarte aquí para verlo y saber con claridad por dónde empezar a mirar.

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